Adriana y su violonchelo

Adriana se encontraba en un momento de mucha incertidumbre. Aunque tenía algunas cosas claras acerca de lo que quería en su vida, sentía que no podía llevarlas a cabo. Vivía su vida con cierta incoherencia y sufrimiento.

Su incesante búsqueda por encontrar respuestas, saber más acerca de sí misma, de su verdadero potencial, lograr tener más confianza y seguridad en sí misma y alcanzar sus sueños le hicieron llegar a mi consulta.

Adriana consiguió alcanzar entendimiento, coherencia, luz, claridad, y paz en su vida. Ella tiene algo imprescindible que le llevó a alcanzar este bienestar, y es que su deseo de lograrlo era tan fuerte que se entregó por completo a su proceso de sanación.

Empezamos a trabajar sobre su falta de autoestima, su falta de autovaloración y aceptación. En su caso, fue muy rápido y espectacular. Tras liberar un par de bloqueos emocionales que le impedían amarse a sí misma y amar a los demás de forma incondicional, cambiar un patrón de conducta asociado a los bloqueos y cambiar una falsa creencia, Adriana estuvo lista para pasar a su segundo objetivo.


Su segundo objetivo fue comprometerse a ser exitosa tocando su violonchelo y saber poner límites saludables a sí misma y a los demás. Adriana había estado tocando el violonchelo durante 18 años de su vida y sabía que quería vivir de ello, sin embargo, algo le impedía mejorar y avanzar.

El proceso de este segundo objetivo fue muy revelador para ella. En cuanto empezamos a trabajar sobre los bloqueos que tenía Adriana con su chelo, descubrimos que, a nivel subconsciente, predominaba el engaño. En sus primeros años de violonchelo a Adriana le mermaron su autoestima, le hicieron creer que no valía para ello, que era torpe, que nunca lo haría bien y que jamás sería una chelista de éxito. Eso quedó impregnado en su subconsciente como su creencia más poderosa. Por más que, conscientemente, quería seguir hacia adelante y triunfar, su subconsciente estaba programado para el fracaso. Pudimos liberar esas experiencias traumáticas y, posteriormente, preparar a su mente subconsciente para recibir nuevas creencias empoderadoras.

Adriana comenta: “Mi evolución ha sido al completo y han desaparecido esas sensaciones de negatividad, de pesimismo. Hemos liberado mis traumas vividos con todo lo relacionado con el chelo que eran muchísimos y eso se ha liberado, ya no están en mi, no son creadores, no están en mis pensamientos, ni en mis sentimientos, ya quedaron como experiencias cerradas y todo se vuelve ligero. Ha desaparecido el malestar de mis manos y mi actitud ahora es completamente entregada al violonchelo. Siento mi energía renovada, esas ganas que nacen de verdad de conseguir llegar a donde siempre me pertenecía, porque ya sé al completo mi verdad. He entendido y comprendido todo y el porqué me había pasado. Este proceso es increíble e imprescindible pasar por él para conseguir todo lo que quieras y que sin María no lo hubiera conseguido. Hoy en día vivo completamente diferente, porque al tener el entendimiento, tengo la claridad, tengo la seguridad y tengo la confianza, por lo tanto, vivo todo eso que soy y, así, he conseguido y estoy consiguiendo todo lo que quiero. Sigo trabajando y para mí esto es lo mejor y más maravilloso que todos deberíamos vivir y, con María, se puede llegar allí.”

Adriana logró tocar su violonchelo conectando con su interior y expresando y dando todo lo que lleva dentro para el deleite de sus público. A día de hoy Adriana toca en diferentes orquestas y, ahora, se le están abriendo nuevas oportunidades en Dinamarca. ¡Bravo Adriana!


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